Formación Religiosa
Los Franciscanos Capuchinos generalmente empiezan su formación como hermanos con un programa especial que se llama el POSTULANTADO. Durante el curso del postulantado se le da al candidato la oportunidad de conocer prácticamente la forma de vida de los hermanos.
Acabando el postulantado, si el candidato quiere probar nuestra vida con más profundidad, pasa a experimentar intensamente el programa del NOVICIADO. Durante este año especial, el novicio vive la vida de los hermanos, y al mismo tiempo aprende más de la historia franciscana, de la vida espiritual y de las costumbres de nuestra vida y nuestros ministerios.
Después del noviciado, los hermanos hacen los votos temporales por tres años y pasan un año de apostolado. Los candidatos para el sacerdocio siguen programas académicos y pastorales que los preparan para la ordenación sacerdotal.
Misión
Los hermanos Capuchinos difunden la Buena Nueva del Señor de varias maneras. Donde quiera que haya necesidad, ellos tratan de responder. Como parte de la tradición y herencia franciscana, nuestros ministerios son muy variados, respondiendo a las necesidades de parroquias o escuelas, a las necesidades de nuestros propios conventos, al servicio en hospitales y casas de retiros, y extendiendo el radio de acción sirviendo en otros continentes como misioneros. Dado que el desafío de la justicia y de la paz toca el corazón mismo del Evangelio, este compromiso ha llegado a ser también una de las preocupaciones de la fraternidad capuchina. Al igual que para Francisco, el Cristo pobre y su Iglesia ocupan un lugar especial para el capuchino. Por medio de nuestra vida y ejemplo esperamos demostrar a todos que Jesucristo vive y actúa en el mundo de hoy.
Los Capuchinos Hoy
Actualmente hay más de 11.100 Franciscanos Capuchinos en el mundo entero y de estos unos 1.000 en América del Norte, viviendo el Evangelio según la enseñanza de Jesucristo y la experiencia de San Francisco de Asís. Vestidos de hábito de color castaño, con una cuerda blanca y sandalias, nos esforzamos por ser imágines auténticas de Jesús, viviendo la regla de vida que nos dejó San Francisco.
Si tú tienes interés por la vida religiosa o te sientes llamado por Cristo a vivir la vida religiosa como uno de estos hermanos, te invitamos a conocer la vida Franciscana Capuchina. Por medio de la convivencia en comunidades adecuadas y haciendo los votos de pobreza, castidad y obediencia, los hermanos capuchinos logran responder a la llamada de Jesucristo como testigos auténticos suyos en medio del mundo, que tiene hoy tanta necesidad del mensaje del Evangelio. |